VII Posada - La Salut Alta

per Esther Borrego
15 Mar

VII Posada – La Salut Alta

En la posada que disfrutamos del testimonio de dos personas que viven en primera persona algo de lo que nos hablaron claramente al poner en valor la Teología de la Encarnación y el hecho de estar presentes en el lugar donde está el hombre o la mujer, donde hay necesidad.

Siguiendo la idea del Papa Francisco en que nos habla de las periferias existenciales:

“La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las periferias, no sólo a las geográficas, sino también a las periferias existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria”

Con esta idea de fondo y recordando que el único centro es Jesús nos pusimos a reflexionar en grupos con la ayuda de unas preguntas:

  • ¿Qué percibes como periferia física y como periferia existencial? ¿Te has sentido en alguna de esas dos periferias??
  • ¿Cómo toca tu corazón las vivencias descritas por los testimonios?
  • Si el Señor viviera allí ¿Cómo te lo imaginas?
  • ¿Se puede seguir a Jesús prescindiendo de las periferias ¿Tu qué harías?

El resultado (muy sintético) compartido en la puesta en común y transcrito a partir de los post-its que colocamos en el panel sería:

Periferias personales, cada uno tiene las suyas, aquello a lo que no presta atención o tiene olvidado.

Periferia física, necesidad de ayudar a los demás que nos esperan.

Pensar en periferia nos lleva a pensar en soledad, falta de ternura, no hallar sentido, desolación… (periferias existenciales) presentes en todo lugar y tiempo. La periferia existencial tiene un importante componente de deshumanización, lo que la hace más dura.

Otra periferia existencial es la distancia con que vivimos el mensaje de Jesús.

También el individualismo y la indiferencia son periferia existencial.

No podemos seguir a Jesús fuera de las periferias.

Hay que estar alerta de las periferias que nos rodean, sensibles a todos los que pueden vivir en la periferia.

¿Cómo aterrizar? Con las dos velocidades del mundo, vivir en la paradoja del mundo.

Estar en contacto con la periferia imprime carácter.

Para vivir en la periferia o con la periferia hay que desarrollar la sensibilidad en cada momento y situación.

Ser signos de esperanza “la semilla que se siembra da frutos”

Actitud de acogida en nuestros barrios, espíritu de servicio.

Mirar al indigente, al que no tiene nada y “bendecirle” internamente.

Salir de nosotros mismos, acercarnos a la periferia

El Señor estaría en cualquier lugar en que hubiera alguien que tuviera una necesidad. En las periferias como la cola del paro.

Hoy Jesús estaría en Wall Street, en el mundo de los negocios, …

La gran herramienta que se nos dio pero que también salió en los grupos es la contemplación, para identificar las periferias y también para sensibilizarnos antes ellas/ellos.

 

Tambor de fotografies:

Deja un comentario

*


*