LA COMUNIDAD JESUITA EN LA REGIÓN DE GUERA (TCHAD)

8 Feb

LA COMUNIDAD JESUITA EN LA REGIÓN DE GUERA (TCHAD)

Instalados desde 1946 en el Chad y particularmente en Guera (una región al norte del país), la Compañía de Jesus ha desarrollado una intensa actividad tanto en lo pastoral (reactivación de algunas parroquias de la iglesia local) como en lo social (organización y realización de proyectos para el desarrollo y la emancipación de poblaciones rurales, etc.). En este momento la comunidad está compuesta por cinco jesuitas:

  • Franco Martelozzo sj. (Italia): Superior de la comunidad: Párroco de Baro; presidente de la Federación de los Bancos de Cereales.
  • Serge Sémur sj. (Francia). Párroco de DAdouar ; fundador y responsable del Arboretum Fr Apollinaire Radji (Mongo), es también animador rural impartiendo formación técnica agrícola y de  retención de aguas.
  • Saturnin Tsayem Ndongmo sj. (Cameroum); director ejecutivo de la Asociación Fe y Alegria – Chad.
  • Aimé Djimasra sj. director del colegio comunitario Fe y Alegria de Mongo y responsable del hogar educativo San Ignacio
  • Hermann Massana Badjaï sj. (Benin): responsable del departamento de pedagogía de la Asociación Fe y Alegría.

 

   Las actividades de la comunidad jesuita de Mongo

  1. Los Bancos de Cereales

Como respuesta a los dramáticos periodos de hambruna de 1990 los jesuitas Agustín Goytisolo  y Franco Martelozzo constituyeron los primeros Bancos de Cereales del Chad  en 1994. Desde estos bancos se presta cereal para la siembra a los agricultores que han obtenido deficientes cosechas. En la cosecha del siguiente año deben devolver la cantidad prestada con un incremento del 10%. Ese porcentaje permite al Banco de Cereales del pueblo continuar con los préstamos y atender a fallidos y a otras necesidades de la comunidad. El procedimiento, además de dar respuesta en momentos de carestía a las familias de agricultores, evita la usura, que era, antes de la fundación del Banco, el proceder corriente en ésta y otras zonas del Chad. Los intereses eran tan desorbitados que la dependencia del prestamista resultaba interminable. De esa forma, un saco de mijo prestado en periodo de siembra de abril a junio se convertía en una deuda de tres sacos durante la cosecha de octubre a enero.

Con el tiempo el número de bancos de cereales ha crecido. Hoy, se cuentan más de 350 en la provincia de Guera. Debido el éxito de esta experiencia algunos organismos comprometidos en la lucha contra la hambruna tal como el FIDA (por la intermediación de PARSAT: Proyecto de mejora de la obsolescencia de los sistemas agrícolas en el Chad); OXFAM; ONG ACRA; AURA-Mongo, etc. han secundado esta iniciativa.

Sin embargo, todavía la mayoría de los fondos provienen de relaciones del Padre Franco en Italia. Como presidente de la Federación de los Bancos de Cereales, su gestión para conseguir descuentos en el precio del material agrícola (arados y sembradoras, etc.), así como en la formación de los agricultores, determina una notable mejora de las cosechas.   Por su parte, el Padre Serge colabora activamente en esa formación general y, concretamente, lucha para desterrar la utilización abusiva de fertilizantes químicos.

  1. La Asociación Fe y Alegria – Chad

La creación en 2007 de Fe y Alegría- Chad representa un paso más en el apoyo al agricultor en coherencia con los Bancos de Cereales. La importancia de la educación en el proceso de autonomizar a los agricultores resulta la clave. El número de Padres jesuitas es muy limitado por lo que se hizo necesario desarrollar un proceso de formación continua de educadores y proceder a su seguimiento. Así, la experiencia sudamericana, donde se inicia y desarrolla Fe y Alegría fue percibida como una oportunidad para aplicarla en el Chad. Se inicia, pues, Fe y alegría-Chad con algunas escuelas piloto. En seguida se logra la integración de varias escuelas, sirviendo en la actualidad a más de treinta escuelas oficiales, dos colegios comunitarios Fe y Alegría, un  centro de formación técnica y profesional a N’Djamena, y un centro educativo. A través de estas redes de escuelas y centros de formación, Fe y Alegría-Chad persigue una educación de calidad para todos. Concretamente Fe y Alegría trabaja en:

Las escuelas.

En la formación de los profesores en pedagogía y didáctica de las disciplinas; seguimiento de las escuelas y profesores para asegurar su funcionamiento; organización de encuentros entre directores de escuelas para formarles para administración y gestión escolar y favorecer el intercambio, la colaboración y compartir la experiencia; apoyo a las APE (Asociaciones de padres de alumnos) y a las AME (Asociaciones de madres de alumnos) mediante la donación de créditos para las AGR (Actividades Remunerativas de los Ingresos) y mediante los campos escolares.  Hay que tener en cuenta que en zonas rurales algunas escuelas dependen casi enteramente de los padres. Fe y Alegria da apoyo a estas escuelas asegurando la construcción de aulas, la perforación de pozos, etc.

Los colegios.

Fe y Alegría apoya actualmente tres colegios comunitarios de cuya gestión se encargan padres de alumnos. El papel de Fe y Alegría consiste en la formación del personal educativo, la dotación en material pedagógico y didáctico y el seguimiento de esos colegios.

 

El centro de formación técnica y profesional

Situado en el barrio Gassi en N’Djamena, este centro trabaja contra el desempleo y el empleo sumergido mediante la organización y el acompañamiento de jóvenes que no han podido acabar su escolaridad como mecánicos de coches, hostelería y restauración; costura; electricidad, soldadura metálica.

Fe y Alegría prevé crear otros centros en el interior del país e introducir la formación en energía solar.

 La promoción social:

Fe y Alegría está constituido mayoritariamente por campesinos. Tres sectores de población están particularmente afectados por su actuación: las mujeres (acompañamiento) los niños en general  (promoción social), y  las niñas (formación en salud e higiene y  formación de monitoras de infantil).

  1. La protección del medio ambiente

Una importante actividad en  Guera  la representa el Arboretum del Padre Serge. Su objetivo es asegurar la conservación de las especies de árboles en vías de desaparición en la región de Guera . Empezado hace ya algunos años, el Arboretum se enriquece con nuevas especies. Como última iniciativa se inicia la producción de la planta terapéutica Artemisia para la cura el paludismo. A través de campañas de reforestación (concurso de plantación y mantenimiento de los arboles por los niños) y lucha contra el corte abusivo de árboles (a través de la fabricación de cocinas ecológicas) la comunidad jesuita promueve activamente la protección del medio ambiente.

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